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Experiencia artística “Fábrica Científica”

Los niños de la ciudad de Bogotá disfrutan de diversas experiencias artísticas. En esta oportunidad queremos que descubras un poco más de la experiencia “Fábrica Científica” realizada por los Artistas Comunitarios Katherine Muñoz y Mauricio Duque en la localidad de Candelaria.

“Fábrica Científica” cobra vida en un espacio intervenido que cuenta con una ambientación conformada por una serie de imágenes tipo animalario y bestiario, las cuales propician un entorno de juego para niños y adultos cuidadores, quienes crean un universo de especies e historias con seres fantásticos, mediante el acto de adherir partes de animales y formas a las láminas que se encuentran pegadas en las paredes del lugar.

La ilustración científica es una técnica utilizada para retratar el entorno, por lo general animales y plantas. Es el principal insumo de los dispositivos y la ambientación de la experiencia, propicia la exploración, la indagación a través de diversas imágenes que componen el encuentro.

La deriva, la libertad y la incertidumbre se evidencian a través de la construcción de los bestiarios por parte de los niños, apelando a la imaginación y creación propia. De igual forma la ambientación está dispuesta para que sea libremente interpretada, pues ha sido realizada con base en los bestiarios creados en meses anteriores por los asistentes a la experiencia. Agregado a esto, la experiencia artística no cuenta con ningún tipo de orientación hacia la creación de los seres fantásticos por parte de los artistas.

Los lazos de afecto se ven fortalecidos en la experiencia artística ya que siempre se tiene como eje transversal la construcción y refuerzo de los vínculos afectivos, el cuidado del entorno y la interacción que se da a partir del trabajo colectivo en la creación, nos permite ver otras formas de forjar lazos.

La identidad y apropiación del territorio se basan en la generación de espacios de libertad para la creación; donde la construcción de identidades individuales y colectivas pueden trasladarse al reconocimiento del territorio. El hecho de que la experiencia se desarrolle dentro del territorio, en este caso en el jardín, puede permitir que los niños reconozcan su espacio cotidiano como posibilitador y receptor de sus ideas y apuestas creativas.

La interculturalidad está presente en el encuentro a través de la creación individual y colectiva de bestias y animales fantásticos en la experiencia artística, hace que se fortalezcan sus propios criterios y la capacidad de ser resilientes, ya que cada participante habla desde su propia historia de vida.

Katherine y Mauricio consideran que lo que hace única su experiencia es el eje de investigación “la ilustración científica”, ya que por un lado, la minuciosidad del trazo que configura cada figura animal o vegetal, propicia la observación detallada de cada pieza; y por el otro, la ambientación de la experiencia ha sido un proceso de creación y deconstrucción continuo elaborado por los mismos participantes en los meses anteriores.