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Experiencia Artística "La contadora de historias"

Los niños de la ciudad de Bogotá disfrutan de diversas experiencias artísticas  En esta oportunidad queremos que descubras la experiencia La contadora de historias realizada por las Artistas Comunitarias Jennifer Prieto y Angélica Cubillos en la localidad Puente Aranda.

La contadora de historias inicia con una mujer china caracterizada por una de las Artistas Comunitarias, la mujer ha viajado por diferentes lugares del mundo y conoce varias historias que comparte a la gente. La dama china y un dragón disponen el espacio y centran la atención de los asistentes hacia un teatrino de sombras chinas, donde se da inicio a la narración de la leyenda “Los tres soles” que hace parte de la mitología China. Al finalizar la historia aparece la sombra de un ave fénix que comparte con los niños y adultos asistentes algunas plumas fantásticas que transmiten cinco virtudes que deben tener todos los  seres humanos para vivir en comunidad. Por último la contadora de historias agradece la asistencia y se despide junto con el dragón de manera tradicional, juntando ambas manos y realizando una venia.

El arte se manifiesta en la experiencia artística a través de los elementos que la componen la ambientación; fue basada en una paleta de colores rojizos y azules mediados por el blanco y negro. De igual manera los personajes (La contadora de historias y el dragón) realizan una puesta en escena durante todos los momentos de la experiencia, interactuando con niños y adultos lo cual propicia un estado de confianza durante el encuentro. El otro gran componente artístico es el uso de la leyenda “Los tres soles”, representada a través de un teatro de sombras chinas que es parte de una tradición artística y cultural de ese país. También las plumas azules permiten de una manera instalativa saturar el suelo con el color, y con su textura generar sensaciones de suavidad y tranquilidad en quien las toca.

La deriva y libertad son evidentes a lo largo del encuentro, pero se evidencian principalmente en el momento en el que las artistas dejan caer las plumas sobre los asistentes, este momento es clave para que se vivencie la deriva y la libertad, pues allí los niños pueden crear sus propios juegos a partir de esta acción, igualmente tienen la posibilidad de resignificar el dispositivo.

La experiencia artística fortalece los lazos de afecto mediante la narración y recreación de “Los tres soles” ya que se hace un énfasis en el valor de la amistad entre familia. También al final, el ave fénix trae a los asistentes las plumas con la virtud del amor, unión, compañerismo, amistad y apoyo, pues nuevamente se comparte a través de un dispositivo la importancia de ciertos valores para fortalecer los lazos socio-afectivos. Asimismo, el juego con las plumas proporciona un ambiente tranquilo, alegre y agradable, que provee confianza de las madres y padres hacia sus hijos y viceversa, esto los une y fortalece en el afecto que se demuestran durante su juego, pues ambos ríen, se abrazan, besan y comparten.

Jennifer y Angélica afirman que la noción de interculturalidad se manifiesta a través de las relaciones humanas; pues todos los seres humanos están diariamente sujetos a relaciones interculturales que permiten tener encuentros desde un diálogo real con el otro, y a su vez, encontrar una reciprocidad que sería una fuente de enriquecimiento mutuo.

Para jugar, para bailar! 2017

Idartes celebró el Día de la Niñez “Para jugar Para Bailar”

El juego es un derecho que tienen todos los niños de Colombia y el mundo. Al igual que el derecho a la vida, alimentación, educación, entre otros, los padres, familiares, cuidadores y maestros, tienen la responsabilidad de que estos se cumplan, para garantizarle a niños un crecimiento óptimo y alegre.

Por ello, la Alcaldía Mayor de Bogotá, a través del Instituto Distrital de las Artes – Idartes y su programa de experiencias artísticas para la primera infancia, con el apoyo de World Vision, celebraron el pasado 28 de abril el Día de la Niñez con el evento “Para Jugar Para Bailar”, un espacio en donde niños de primera Infancia de la ciudad, vivieron y disfrutaron sus derechos artísticos y culturales, en un lugar donde fueron los protagonistas.

El Parque el Jazmín de la localidad de Puente Aranda, fue el encargado de recibir una serie de actividades dirigidas a las familias, madres gestantes, cuidadores y en general a todos los niños con edades entre 1 mes y los 5 años. Los asistentes disfrutaron de experiencias artísticas en el Nido Itinerante, carpas con instalaciones de arte y espacios de juego al aire libre.

La oferta musical estuvo a cargo de Andrés Salguero, invitado principal y ganador del Grammy Latino de Canción Infantil (2016), quien se unió al evento, para divertir a los más pequeños y alegrarles el día a través de su obra musical.

Por parte del Instituto Distrital de las Artes, tuvimos a Awaná, repertorio variado de la raíz latinoamericana y caribeña, un concierto-experiencia para los más pequeños, creado a partir de las artes escénicas, el lenguaje musical y la exploración con relación a diversas sonoridades.

Idartes, comprometido con la garantía de los derechos de la niñez, en un día familiar lleno de arte, exploración, juego y creación para niños de la ciudad de Bogotá.

"Vientre"

Experiencia artística Vientre

Artistas: Yamile Hernández y Giovanni Reina, localidades Rafael Uribe Uribe, Antonio Nariño y Puente Aranda.

Vientre es una experiencia artística que se genera a partir de una instalación plástica basada en objetos lumínicos simbólicos, que permiten propiciar un ambiente gestacional en medio de la oscuridad, con la intención de evocar la relación madre e hijo desde el vientre materno.

Se inicia tejiendo un cordón umbilical que sirve como puente para un reconocimiento de quienes hacen parte de la experiencia, luego se realiza pintura corporal en los niños y madres permitiendo que a partir de dibujos expresen lo que sus hijos generan en ellas y en su vida; posteriormente, a través de la luz violeta se iluminan sus cuerpos mostrando esto que ellas dibujaron. Al compartir con ellas el libro La gran fábrica de las palabras de Agnes de Lestrade y Valeria Docampo, es posible reflexionar sobre el poder de la expresión oral, dando paso al uso de dispositivos intercomunicadores “Babyfonos”, tiempo durante el cual las madres en un espacio de intimidad regalan a sus hijos palabras de amor, susurros, arrullos y todas estas palabras que cotidianamente no dicen.

Para finalizar, se realiza una introspección que parte desde el momento actual llegando hasta el vientre materno, evocando una memoria que permite que las madres recuerden su niñez y todos los cambios que han vivido a través de la vida (cambios físicos y emocionales, mentales, entre otros).

El poder conocer los contextos de cada uno de los asistentes a la experiencia es de gran valor, ya que se obtienen elementos para comprender las dinámicas y entornos familiares y así, tejer lazos de comunicación entre los niños y sus familias, esto como una vía para generar nuevas formas de relación sensible con los otros.

En este sentido, detenerse sobre elementos que parecen tan obvios como la palabra y hacer consciente su poder es un aporte en la construcción de la paz, el reflexionar sobre lo que decimos a las personas, considerar que una palabra puede detonar en la otra persona diferentes sentimientos (positivos o negativos), nos invita a la búsqueda de formas de solucionar problemas sin dañar a los demás y desde el entorno familiar, a establecer unas prácticas de amor y buen trato que fortalezcan las relaciones madre/padre e hijos.